Práctica 6. Determinación de Coombs Directo en tubo 02/12/2020

OBJETIVO

  • El objetivo de esta práctica es determinar si existen o no anticuerpos irregulares o incompletos fijados en la membrana de los hematíes del paciente enfrentando estos al reactivo de Coombs específico para ello.

FUNDAMENTOS

  • La prueba de Coombs (también conocida como prueba de antiglobulina) es un examen de sangre que se usa en inmunología y hematología. Este análisis puede detectar la presencia de anticuerpos en suero que reaccionan con antígenos en la superficie de los glóbulos rojos. Hay dos tipos distintos de la prueba de Coombs: el directo y el indirecto. La prueba de Coombs directa detecta anticuerpos ya unidos a la superficie de los glóbulos rojos, y la prueba de Coombs indirecta detecta anticuerpos libres que pueden reaccionar in vitro con glóbulos rojos que tienen antígenos específicos.

UTILIDAD CLÍNICA

  • Esta prueba se usa para determinar si hay complemento o anticuerpos ya fijados a los eritrocitos tomados directamente del paciente. Estas células, alcanzadas de una venopunción, se lavan y se agrega el reactivo de Coombs. Los anticuerpos del reactivo se unen a IgG, IgM, o complemento que está unido a la superficie de los glóbulos rojos. Estos se aglutinan, produciendo grupos de células que indican un resultado positivo.

    Trastornos asociados con un resultado positivo

  • Anemias hemolíticas inducidas por fármacos​
  • Anemias hemolíticas inmunitarias
  • Reacciones a transfusión
  • Enfermedad hemolítica del recién nacido
  • Trastornos linfoproliferativos, como leucemia linfocítica crónica
  • Mononucleosis infecciosa

MATERIALES

Tubos en gradilla
Micropipeta
Pipeta Pasteur
Puntas micropipeta

REACTIVOS

MUESTRA

Sangre

EQUIPOS

Centrífuga

PROCEDIMIENTO

  1.  Realizamos un lavado de los hematíes de la muestra-problema y una dilución al 5%.
    1. 500 microlitros de suero salino fisiológico.
    2. 25 microlitros de concentrado de hematíes.
  2. Depositamos 4 gotas de AGH en un tubo pequeño.
  3. Situamos 4 gotas de la suspensión de hematíes de la muestra-problema en el tubo junto a la AGH y agitamos suavemente.
  4. Centrifugamos a 2500 rpm durante 1 minuto.
  5. Resuspendemos el sedimento de hematíes dando pequeños golpecitos en el fondo del tubo.
  6. Observamos la presencia o ausencia de aglutinación en el visualizador.

RESULTADOS

  • Observamos ausencia de aglutinación, ya que los hematíes permanecen en forma de suspensión homogénea de color rojizo.

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